CAPACITIVOS TOUCHLESS: UTILIDAD Y VENTAJAS

¿Por qué han tomado los capacitivos touchless, en la situación actual, más importancia que nunca? Debido a la pandemia causada por la Covid-19, son importantes las medidas preventivas para reducir riesgos de contagio. Así, sería conveniente evitar contacto físico con personas u objetos, pues según estudios realizados, el virus puede permanecer con vida en superficies, dependiendo del material, desde tres horas hasta tres días.

Ante este hecho, los sistemas de automatización ayudan a disminuir la interacción física con las superficies, gracias a la tecnología “sin contacto” o touchless. Estos sistemas o dispositivos pueden ser operados mediante gestos, movimientos o voz. De esta manera se disminuye el contacto físico con superficies en las que pueden permanecer microorganismos capaces de generar infecciones.

Dicha tecnología no solo funciona para evitar los riesgos antes mencionados, también es capaz de crear escenas/ambientes en los espacios para generar confort al usuario.

Por ello, Engishare desarrolla y comercializa la tecnología capacitiva touchless gracias a su gran experiencia en el sector electrónico y mecánico.

Un sensor táctil capacitivo es un dispositivo que presenta un comportamiento muy parecido a un pulsador, pero puede ser activado con poca o ninguna presión. Este tipo de sensor táctil mide la variación de la capacitancia. La placa sensora y el cuerpo humano hacen de condensador y, por tanto, forman un sistema que almacena una carga de electricidad.

Al reducir la distancia, la capacitancia aumenta y el sistema almacena una mayor carga. Esta acumulación de carga puede ser detectada en la placa sensora y generar una señal digital cuando supere un cierto valor. 

Las ventajas de los sensores con tecnología touchless

La principal ventaja de este tipo de sensores es que no requieren de contacto físico para realizar la pulsación; es suficiente aproximar el dedo a cierta distancia del sensor. Por este motivo, se les denomina dispositivos touchless.

De esta forma, es posible colocar el sensor táctil debajo de un plástico, cartón, madera o cristal, siempre que el espesor no sea excesivo. Por contra, no funcionará debajo de materiales conductores, en particular debajo de metales.

Otra ventaja es que los sensores capacitivos carecen de partes móviles, por lo que, en principio, tienen una durabilidad superior a la de un interruptor convencional. No hay desgaste mecánico y eso hace que, según el material frontal, puedan ser idóneos para ambientes exteriores o inhóspitos. 

Cuéntanos tu idea, háblanos del entorno y la aplicación y te asesoraremos sobre la mejor tecnología y los materiales más idóneos para la realización completa del teclado, así como la carcasa o envolvente donde necesites alojarlo. Somos especialistas en diversos materiales frontales, y te propondremos aquel que, por funcionalidad y estética, más se adecúe a tus necesidades.

También podemos, mediante iconografía oculta, retroiluminar el equipo: bien por estética, bien para indicar al usuario la pulsación. En todos nuestros dispositivos touchless, se utilizan leds de alto brillo con tecnología backlight y serigrafía semioculta.